Cargó con lo que no le correspondía. Creía que era su deber.
Un día, el peso le impidió levantarse. No era debilidad. Era señal.
Dejar la carga no es huir. Es prepararse para cargar lo que sí vale.
No necesita cargar solo. Otros también saben lo que es el peso.
Ahora carga solo lo que es suyo. Y eso no pesa.